Un exoplaneta tan grande como tres Júpiter que se avistó por primera vez orbitando la estrella Fomalhaut sigue generando cierto aire de misterio y es que, una década después de su descubrimiento, los científicos dicen que nunca existió.

Fomalhaut b es un solitario planeta que se descubrió a través del Telescopio Espacial Hubble; un planeta solitario que orbitaba alrededor de Fomalhaut.

De acuerdo a las primeras descripciones, este era un mundo tan colosal que podía tener las dimensiones de tres Júpiter, el cual se movía a lo largo del borde de un disco de escombros.

Pero los astrónomos ahora creen que dicho mundo masivo jamás existió.

El exoplaneta que nunca existió

El caso del exoplaneta que desaparece
Fomalhaut b, el posible planeta desaparecido.Crédito: NASA/Wikimedia Commons

András Gáspár, astrónomo de la Univerisdad de Arizona, se encontraba observando imágenes del sistema Fomalhaut desde su descubrimiento hasta el año 2014. Fue de esta manera que se dio cuenta que Fomalhaut b no aparecía en ninguna captura de ese año.

Gáspár revisó fotografías tomadas por Hubble desde el 2004 hasta el 2006, años en los que se confirmó la existencia del exoplaneta y, con el tiempo, notó que este parecía expandirse y desvanecerse.

Junto a su compañero George H. Rieke, también astrónomo de la Universidad de Arizona, usó diferentes modelos de computadoras para lograr simular los escenarios que podrían llevar a las observaciones.

Así, ofrecieron una teoría en que, en vez de un planeta, Fomalhaut b era en realidad una inmensa nube de escombros que quedó ahí luego de que dos asteroides de más de 190 kilómetros de largo colisionaron entre sí.

«Lo compraré, si puedo obtener una política de devolución de tres años», dije Paul Kalas, astrónomo de la Universidad de California, Berkeley, no involucrado en el trabajo y uno de los descubridores de Fomalhaut b.

Se necesitan observaciones futuras del Hubble y del telescopio espacial James Webb, que se retrasó mucho tiempo, para confirmar el nuevo hallazgo.

Fomalhaut: la estrella solitaria

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Fomalhaut, la estrella solitaria.Crédito: David De Martin/Wikimedia Commons

También conocida como la estrella más brillante de la esquina del cielo, Fomalhaut es conocida como la estrella solitaria ya que solo poseía un planeta y, ahora, su nombre podría tener mucho más sentido.

Se encuentra a unos 25 años luz de nuestro Sistema Solar. Aunque solo tiene el doble del tamaño del Sol, Fomalhaut es 16 veces más brillante. Eso hizo que Fomalhaut b, mil millones de veces más débil que su estrella, fuera notablemente difícil de detectar: ​​«una de las detecciones más difíciles en la historia de la ciencia de los exoplanetas», explicó Kalas.

Mientras que Hubble vio algo interesante alrededor de esa estrella brillante, las preguntas persistieron sobre su estado como un exoplaneta.

Un mundo considerable de solo 400 millones de años luz como Fomalhaut b debería emitir calor y brillar en el infrarrojo. Pero la cámara infrarroja de otro observatorio en el espacio, el Telescopio Espacial Spitzer de la NASA, no pudo encontrar ningún tipo de brillo.

Se había propuesto la idea de que Fomalhaut b podría ser una nube de polvo de algún tipo. La evidencia detallada de este nuevo artículo es un caso más sólido para una nube de colisión, dice Bruce Macintosh, astrónomo de la Universidad de Stanford que ayudó a descubrir los exoplanetas alrededor de HR 8799 y no participó en el estudio de Fomalhaut.

Un evento único

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La colisión de dos objetos tan masivos es un evento único, según los expertos. Crédito: Salvo2012/YouTube

Los científicos han visto muchos planetas orbitando otras estrellas, pero «nunca hemos visto colisiones entre objetos tan masivos», dijo el Dr. Gáspár.

Pero esa rareza da pausa a otros astrónomos. No se cree que tales reuniones monumentales de asteroides que podrían fabricar este tipo de nube de polvo ocurran con frecuencia, y cuando lo hacen, las simulaciones sugieren que los escombros solo serían visibles una década después.

Las observaciones y simulaciones del estudio sugieren que la colisión ocurrió justo antes de 2004, el año en que el Hubble detectó por primera vez signos de Fomalhaut b. Pero tal casualidad es inverosímil, dijo el Dr. Macintosh.

Kalas se pregunta si realmente fue el astrónomo más afortunado del mundo cuando apuntó el telescopio Hubble en dirección Fomalhaut en 2004.

Aún se necesitan muchas observaciones para poder alcanzar un resultado concluyente, pero está claro que este exoplaneta es sumamente extraño. Lo peor es que, mientras más tiempo pasa, más incomprensible se vuelve.

Artículo científico publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Referencias:

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