El escudo magnético de la Tierra retumba como un tambor cuando es golpeado por fuertes impulsos, según una nueva investigación de la Universidad Queen Mary de Londres.

Cuando un impulso golpea el límite exterior del escudo, conocido como magnetopause, las ondulaciones viajan a lo largo de su superficie que luego se reflejan de nuevo cuando se acercan a los polos magnéticos.

La interferencia de las ondas originales y reflejadas conduce a un patrón de onda estacionaria, en el que los puntos específicos parecen estar quietos mientras que otros vibran de un lado a otro. Un tambor resuena así cuando se toca exactamente de la misma manera.

Este estudio, publicado en Nature Communications, describe la primera vez que se observa este efecto después de que fue propuesto teóricamente hace 45 años.

Los movimientos de la magnetopausa son importantes para controlar el flujo de energía dentro de nuestro entorno espacial con efectos de gran alcance en el clima espacial, que es la forma en que los fenómenos espaciales pueden dañar la tecnología como las redes eléctricas, el GPS e incluso las aerolíneas de pasajeros.

El descubrimiento de que el límite se mueve de esta manera arroja luz sobre las posibles consecuencias globales que previamente no se habían considerado.

El Dr. Martin Archer, físico espacial de la Universidad Queen Mary de Londres y autor principal del artículo, dijo:

“Hubo especulaciones de que estas vibraciones parecidas a un tambor podrían no ocurrir en absoluto, dada la falta de evidencia durante los 45 años desde que se propusieron. Otra posibilidad es que son muy difíciles de detectar definitivamente. El escudo magnético de la Tierra se ve continuamente afectado por la turbulencia, por lo que pensamos que la clara evidencia de las vibraciones en auge podría requerir un solo golpe fuerte de un impulso. También se necesitarían muchos satélites en los lugares correctos durante este evento para que otros sonidos conocidos o se podrían descartar resonancias. El evento marcó todas esas casillas bastante estrictas y por fin hemos mostrado la respuesta natural del límite”.

Los investigadores utilizaron observaciones de cinco satélites de la misión THEMIS de la NASA cuando estaban ubicados idealmente como un potente chorro de plasma aislado que se estrelló contra la magnetopausa. Las sondas fueron capaces de detectar las oscilaciones del límite y los sonidos resultantes dentro del escudo magnético de la Tierra, lo cual estuvo de acuerdo con la teoría y les dio a los investigadores la capacidad de descartar todas las otras explicaciones posibles.

Muchos impulsos que pueden impactar nuestro escudo magnético se originan en el viento solar, partículas cargadas en forma de plasma que continuamente soplan el Sol, o son el resultado de la complicada interacción del viento solar con el campo magnético de la Tierra, como era técnicamente el caso para este evento.

La interacción del campo magnético de la Tierra con el viento solar forma un escudo magnético alrededor del planeta, limitado por la magnetopausa, que nos protege de gran parte de la radiación presente en el espacio.

Otros planetas como Mercurio, Júpiter y Saturno también tienen escudos magnéticos similares, por lo que las mismas vibraciones en forma de tambor pueden ser posibles en otros lugares.

Se necesita más investigación para comprender con qué frecuencia se producen las vibraciones en la Tierra y si existen también en otros planetas. Sus consecuencias también necesitan un estudio adicional utilizando observaciones satelitales y desde tierra.

Imagen de portada: Representación artística de un impacto de chorro de plasma (amarillo) que genera ondas estacionarias en el límite de la magnetopausa (azul) y en la magnetosfera (verde). Crédito: E. Masongsong/UCLA, M. Archer/QMUL, H. Hietala/UTU

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